Reflexiones: La soberbia del hombre no condiciona la soberanía de Dios ⎪ Por Walter Friklee

Walter Friklee reflexiona sobre Titanic: La soberbia del hombre no condiciona la soberanía de Dios

Lejos de la historia de amor que se entreteje y le da trama a esta famosa película, el suceso histórico del Titanic tiene una dramática y contundente enseñanza que perdurará a través de los siglos: La soberbia del hombre no condiciona la soberanía de Dios.

REFLEXIONES DE PELÍCULA

  • Película: TITANIC (1997) – DRAMA
  • Director: JAMES CAMERON
  • Actores: LEONARDO DICAPRIO Y KATE WINSLET

Tal como diría Cal (el famoso pretendiente de Rose), al Titanic "ni Dios podría hundirlo", pero igualmente se hundió…

No hay construcción humana que pueda exaltarse

Aún el trasatlántico más lujoso del mundo, la máquina más sofisticada de su tiempo, el insumergible que nadie podría detener, ha sido una de las tantas creaciones asombrosas de la época que ha tenido que sucumbir ante la vulnerabilidad e imperfección de su diseño; en este caso, averiándose al chocar contra un iceberg, dando evidencia que no hay construcción humana que pueda exaltarse de ser superior al Ser Supremo.

Es imposible querer estar por encima del Soberano

Nadie desestima la sorprendente capacidad que ha tenido el hombre para dar invención a tantas maravillas modernas que en la actualidad buscan darnos una vida más cómoda y efectiva. Desde la Revolución Industrial hasta la fecha, el ingenio humano nos ha deslumbrado sin cesar, y vaya a saber hasta dónde llegaremos en esta era digital. Sin embargo, hay que ser honestos en reconocer que toda inventiva humana es finita, limitada, y sujeta a la permisividad y voluntad divina. Es inútil que cada tanto haya algún genio que quiera desafiar a la divinidad a través de alguna máquina sobrenatural o todopoderosa que supuestamente reemplace el lugar del Creador en el mundo. Eso es algo a lo que jamás se debería aspirar, tan simplemente por el hecho de que como criatura, no hemos sido diseñados para estar por encima de Dios.

Todos sabemos que por más control de calidad, seguridad y precisión con que se construya un invento, hay errores por naturaleza que jamás podrán anticiparse. Un esfuerzo tras otro, cada vez implementando mayores grados de complejidad, pero aún así, es imposible querer estar por encima del Soberano, y mucho menos aún, intentar desacreditar su eterna existencia.

El iceberg que se presentará en tu camino

¿Es la resistencia a la soberanía de Dios un escollo en tu vida?
¡Mejor será solucionarlo pronto! Quién sabe cuál sea el iceberg que se presentará en tu camino para que reconozcas lo inútil que es ir contra la soberanía divina.

"TRAS EL ORGULLO VIENE EL FRACASO; TRAS LA ALTANERÍA, LA CAÍDA".

PROVERBIOS 16:18. (RV1960)

Walter Friklee

Sobre el autor

Walter Friklee es esposo, padre, pastor y amigo. Comunicador, escritor y conferencista. Director de APER JOVEN y fundador del Ministerio En Construcción.

Etiquetas: • Reflexiones ⎪ Cine ⎪ Walter Friklee ⎪ Películas ⎪ Titanic

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