REFLEXIONES DE PELÍCULA!
- Película: SALVANDO AL SOLDADO RYAN (1998) SAVING PRIVATE RYAN – ACCIÓN
- Director: STEVEN SPIELBERG
- Actores: TOM HANKS Y MATT DAMON
En plena Segunda Guerra Mundial, un grupo de combatientes americanos recibió como encargo una peligrosa misión: rescatar al soldado James Francis Ryan. La patrulla del capitán John Miller sería la encargada de buscar, encontrar, y traer a salvo a este joven desaparecido, que había descendido en paracaídas en algún lugar de Normandía y se desconocía su paradero. La razón de este arriesgado encargo tenía un gran significado, pues los tres hermanos de James habían muerto recientemente en batalla; así que el Jefe del Estado Mayor del Ejército decidió rescatar a este último hijo de la desafortunada familia, para que volviera con vida a aliviar el dolor de su madre.
No sabían muy bien por donde comenzar a buscarlo, ni cómo era él, o si aún estaría vivo; pero el capitán Miller recibió una orden de hallarlo y eso bastaba. El camino no será fácil pues van en dirección a zona alemana donde seguramente sus enemigos los esperan. El pelotón sufrirá cansancio, dolor, hambre, sed, y frustración. Hasta pensaron haberlo encontrado, pero en realidad resultó ser otro joven de apellido Ryan. También lamentaron la pérdida de dos de los suyos, lo cual no fue para nada favorable en el liderazgo del capitán, quien más de una vez vio peligrar su autoridad sobre el grupo. Pero pese a todo, la misión continuó; porque tanto Miller como la patrulla sabían que cuando se recibe una orden de un superior, es para cumplirla.
EL COMPORTAMIENTO DE MILLER NOS RECUERDA LA ACCIÓN DE JESUCRISTO, QUIEN SALIÓ A RESCATAR AL HOMBRE PERDIDO LUCHANDO POR ALCANZARLO
En muchos aspectos, el comportamiento de Miller nos recuerda la acción de Jesucristo, quien salió a rescatar al hombre perdido, luchando por alcanzarlo. Le fue dada una orden del Padre, y sin especular en cuantos creerían o aceptarían su mensaje, emprendió su marcha. Descendió a la tierra, entró en terreno enemigo, experimentó el dolor, la angustia, soledad, y maltrato propio de quien batalla contra el mal. Fue consecuente y ejemplar con sus seguidores, jamás abandonó a ninguno no de ellos sino que los defendió; y además perdonó a quienes lo atacaron. En definitiva, Jesucristo no tuvo reparo en dar su vida por amor a Dios, a la misión, y a la humanidad toda.
Jesús cumplió su misión rescatándonos y devolviéndonos el sentido a la vida, porque sabía que cuando se recibe una orden de arriba, es para cumplirla.
"PADRE MÍO, SI ES POSIBLE, LÍBRAME DE ESTE TRAGO AMARGO; PERO QUE NO SE HAGA LO QUE YO QUIERO, SINO LO QUE QUIERES TÚ".
MATEO 26:39. (DHH)
Sobre el autor
Walter Friklee es esposo, padre, pastor y amigo. Comunicador, escritor y conferencista. Director de APER JOVEN y fundador del Ministerio En Construcción.